Bibliografía comentada sobre la modernidad

 

La civilización y el carácter represivo de la modernidad

Christianne Eisenring Marín

[Reseña de: Elias, Norbert. El proceso de la civilización. Investigaciones sociogenéticas y psicogenéticas. 3° ed., México, Fondo de Cultura Económica, 2009.]

Cuando se observa con detenimiento la radical transformación en el comportamiento de los hombres dentro de la sociedad europea occidental que ha acaecido desde la última parte de la Edad Media y durante el largo periodo de la denominada “Edad moderna”, se advierte la existencia del lento pero constante proceso de avance en los límites del pudor y la frontera de la vergüenza; este fenómeno se encuentra en el núcleo del análisis que el sociólogo alemán Norbert Elias, en su obra El proceso de la civilización (1938-1939), realiza en torno a la modernidad y a uno de sus rasgos distintivos: la idea de civilización.
El concepto de “civilización” constituye, para el autor, el rasgo fundamental de la autoconciencia de occidente en la modernidad; es por ello que, para el análisis y crítica de dicho concepto, Elias realiza en esta obra una genealogía de las formas de comportamiento “típicas del hombre civilizado”. Mediante el estudio histórico de la transformación de los códigos de comportamiento que han regido a la sociedad europea occidental durante los últimos quinientos años, el autor rastrea un cambio en la estructura y carácter emocional de los hombres, cambio que constituye el rasgo característico de la llamada “civilización”.
Así, en esta obra Norbert Elias demuestra históricamente uno de los planteamientos medulares de Sigmund Freud en El malestar en la cultura: el proceso civilizatorio es, fundamentalmente, la transformación del comportamiento y la sensibilidad humanos en una dirección determinada, como consecuencia de un cambio gradual e inconsciente en la regulación de sus impulsos y emociones. En ese sentido, la civilización es un proceso de transformación de las formas y medios de represión en la sociedad y, por tanto, en el individuo.
Para Elias la principal diferencia entre la sociedad antigua y la moderna sociedad europea occidental radica en el carácter de la represión que cada una de ellas ejerce sobre sus individuos: mientras las sociedades antiguas apelaban a prohibiciones (tabúes), y preceptos, es decir, a coacciones externas, la sociedad moderna apela a nociones como las de repugnancia, decencia, vergüenza y pudor para formular sus prohibiciones, es decir, a una coacción interna. Esta interiorización de la represión es el rasgo fundamental de la civilización, pues es la condición de posibilidad de la transformación visible y evidente de las formas de comportamiento. Siguiendo esta idea crítica de civilización, para el autor la modernidad se caracteriza por la interiorización de las coacciones del entramado social, de sus costumbres, rituales y tabúes sociales, de modo que la prohibición de la sociedad deviene en una prohibición del super-yo. La civilización es entonces, fundamentalmente, la renuncia a la satisfacción de los impulsos humanos, la interiorización de su regulación y represión.
La idea que subyace a toda esta explicación es el convencimiento de Elias de que la estructura psíquica que orienta al comportamiento de los individuos está entrelazada con la estructura de las funciones sociales y las relaciones interhumanas. De este modo, para lograr una cabal comprensión de la sociedad, es necesario relacionar el proceso de transformación psíquico de sus miembros (psicogénesis) y el desarrollo de sus elementos sociales, económicos y políticos (sociogénesis).
La obra se divide en tres partes. En la primera, “Los cambios de conducta en las clases altas del mundo occidental”, Elias analiza, primero, la historia de los conceptos “civilización” y “cultura” en las sociedades francesa y alemana respectivamente. Posteriormente, hace un análisis histórico de la transformación de los códigos de comportamiento durante este “proceso de civilización” a través del estudio de novelas y manuales de comportamiento.
En la segunda parte, “La transformación de la sociedad”, el autor inserta al proceso de civilización (en tanto que interiorización de la represión y transformación de los códigos de conducta) en el proceso de transformación económica y política de la Europa occidental, centrándose en la formación del estado moderno y la transformación del sistema económico y social feudal hasta llegar al sistema de monopolios.
Finalmente, en la tercera parte, “Bosquejo de una teoría de la civilización”, el autor ofrece un resumen de sus planteamientos más importantes a lo largo de la obra, así como el esbozo de una teoría general que, con base en el estudio histórico, pueda hacer inteligibles los principios que rigen el desarrollo de la civilización occidental y otras sociedades.